QUIÉN ME DA COBIJO
Al despertar cada mañana, abro los ojos y
respiro profundamente, siento como cada segundo, se llenan mis pulmones de aire.
Me levanto para comenzar el día, salgo de casa y puedo ver que estas allí, en
todos lados, transmitiéndome energía y oxígeno. Veo el paisaje, la naturaleza,
los pájaros, sus cantares maravillosos, todo tu esplendor, puedo sentir lo que
me concedes desde tu interior; tus frutos, tus comidas, los animales, la
naturaleza viva, me provees de lo necesario para poder continuar “NO MEREZCO
TANTO”. Cuido poco de ti y sigues
albergándome en tu interior, me permites continuar y seguir con mis sueños, mis
objetivos, así cada día que pasa, siempre estas, en todos los rincones, velando
por todos los que en ti habitan y toman asiento…
¡Mi compañera de viaje, TIERRA querida!